jueves, 28 de junio de 2012

Consejos de Seguridad para los Peatones


 Algunos consejos de utilidad que deben ser seguidos por los peatones al cruzar las carreteras están enumerados a continuación:
  • Obedecer las señales de tránsito en todo momento.
  • Cruzar siempre en las intersecciones.
  • Esperar la luz verde a tu favor.
  • Mirar a ambos lados antes de cruzar en una intersección.
  • Utilizar los puentes para peatones.
  • Utilizar vestimenta de colores claros cuando se camine de noche.
  • Caminar únicamente por las aceras y cuando no las hubiere, debes hacerlo por el borde o paseo izquierdo de frente al tránsito.
  • Si debes cruzar fuera de una intersección o fuera del paso de peatones, el paso le corresponde a los vehículos.
  • No debes distribuir propaganda, productos u otros artículos en la zona de rodaje.
  • Solicitar pasaje gratis, acostarte o sentarte en el pavimento, puede ser sumamente peligroso.
  • Nunca asumas que tienes el derecho al paso. Hay muchos conductores que ignoran las señales de tránsito y algunas veces atropellan a las personas en los pasos de peatones.
  • Cuando haya mal tiempo, debes tener cuidado que la sombrilla o la capa no te obstruyan la visibilidad de los vehículos que se aproximan.
  • Ingerir alcohol y caminar puede ser igualmente peligroso a tomar alcohol y conducir. Si ingieres alcohol, debes utilizar transportación pública o pedirle a alguien que no haya ingerido bebidas embriagantes que te lleve tu casa.

Consejos para peatones


 No camine por vereda
 Respete los semáforos. Con semáforo en verde puede cruzar, pero no se confíe.
s donde esté el riesgo de caídas de objetos
 Al cruzar una calle, no corra y no se distraiga.
Utilice la senda peatonal. Si ésta no estuviese señalada, cruce por la esquina

 Verifique que no se acerque ningún vehículo desde ambos sentidos
No se fíe de su vista ni de sus piernas. La distancia y velocidad engañan.
 Nunca salga por detrás de un vehículo estacionado sin antes mirar muy bien a ambos lados
 Nunca camine cerca del borde de una ruta o camino. Hágalo por donde esté más seguro. Si es necesario hacerlo hágalo por su izquierda, caminando por la banquina, así podrá ver los vehículos que vienen. Si es de noche colóquese un brazalete blanco o reflectante.
 Preste atención a las señales acústicas o luminosas que hacen los conductores para avisar de su proximidad.

 No utilice walkman mientras camina.
 Cuando cruce la calle, hágalo de una sola vez, sin detenerse en el medio de la calzada (esto es muy peligroso en avenidas).

 Respete siempre las barreras o señales de los pasos a nivel. No confíe de su vista ni de sus piernas. Espere que pase el tren y luego cruce.
 Nunca cruce la calle entre autos detenidos.
 Al cruzar una calle esperar en la vereda hasta tener semáforo en verde. No espere parado en la calle.

 No camine por atajos en malas condiciones o lugares desconocidos. El trayecto al trabajo debe ser siempre por el mismo camino y ser el más seguro.
En el caso de transporte público tenga presente las siguientes normas de seguridad:
 No viaje en los estribos.
 No saque los brazos ni se asome por la ventanilla.
 No se apoye en las puertas.
 Al ascender y descender del transporte, espere que el vehículo se detenga completamente y mire bien hacia ambos lados.
Nunca corra detrás de un colectivo o de un tren.
 Si hubiese una emergencia en el tren y tiene que evacuar el vagón nunca lo haga hacia el sector donde haya circulación de trenes, puede ser atropellado por un tren que venga en sentido contrario.

Riesgos de usar el teléfono celular mientras se conduce


Cada vez es más común el hábito de combinar, muchas veces peligrosamente, el uso de la telefonía móvil en sus maneras más elementales (hablar, y ahora por ejemplo chatear, navegar por Internet…), junto con la conducción automovilística. Hay algunos casos en el que la acción adquiere mucho más riesgo -cuando el conductor no cuenta con audífonos especiales para poder hablar con la persona interlocutora-, y por ende tiene que hacer uso de una mano para maniobrar el volante y a la vez sostener el aparato. Es cierto que la sociedad digital ha avanzado tanto que ahora podemos darnos algunos lujos impensados hace unas temporadas: utilizar un computador en un bus urbano, disfrutar de cientas de canciones favoritas en dispositivos mucho más pequeños y prácticos que un walkman de la vieja guardia o discman, etc. A pesar de todo, la seguridad y el compromiso por usar de una manera acertada los productos tecnológicos siempre deben ir de la mano.
Volviendo al tema central, los principales inconvenientes a la hora de usar un teléfono celular mientras se conduce pueden ser o son los siguientes.
Al ocupar la atención en una acción distinta a la de manejar, se puede sufrir cualquier tipo de accidente por cuanto no se cuenta con la concentración necesaria para poder desempeñar un buen trabajo en la vía.
En algunos países, las leyes de tránsito imponen multas a las personas que mientras manejan un vehículo usan el teléfono celular. Esta resulta ser una de las faltas más recurrentes en la vía y también se castiga con un alto costo.
Dependiendo del tipo de teléfono celular y de las condiciones del lugar donde se establece la comunicación, la interferencia en la señal puede ser más o menos notoria por lo que no se gozará de una conversación fluida.
Se ha comprobado que en ciertos casos las conversaciones por el celular son un aglutinante severo para la descomposición psicológica el conductor, añadiendo más tensión durante el tiempo que dedica al manejo del vehículo.
En muchas oportunidades, el teléfono celular es un elemento de estorbo. Está visto que pocas personas están dispuestas a tenerlo en la guantera del carro para que lo ubiquen allí cada vez que necesitan utilizarlo, prefiriendo tenerlo entre las piernas sobre el tablero o bien en un asiento.
Por supuesto, además de un estorbo, el teléfono celular puede ser un elemento distractor peligroso. Si se está haciendo un cruce riesgoso, por ejemplo, el que suene en ese momento puede confundir bastante a la persona.
No utilice el celular ni otros aparatos que causan distracción y tensión al conducir. La telefonía celular, que constituye una herramienta muy útil en la comunicación actual, resulta sin embargo un problema serio mientras se conduce.

Luz Verde - Seguridad Vial: Los Agentes de Tráfico

Educacion Vial Para niños XII ( Primaria)

EDUCACIÓN VIAL

sábado, 9 de junio de 2012

10 de Junio: Día de la Seguridad Vial

Con motivo de conmemorarse el día de la seguridad vial la ONG APRAVAT invita a realizar una actividad de concientizaciòn este domingo 10 de junio de 15,00 a 18,00 hs. en Peatonal San Martín y Mitre, frente a la Catedral, donde se intentará acercar conceptos relacionados con la educación y la seguridad vial a las personas que transiten por ese lugar.
Un poco de historia para comprender que el cambio en el futuro es posible, pero debemos mejorar sensiblemente lo que estamos haciendo en Mar del Plata. 
El 10 de Junio de 1945 fue el día donde se cambió el sentido de circulación, pasando a transitar los vehículos del lado derecho de la calzada, conmemorándose por ello el día de la seguridad vial. 
Un dato a tener en cuenta, para demostrar que la concientizaciòn y la educación salvan vidas es que los días previos a aquel 10 de Junio se informó a toda la población sobre el cambio de mano, las dificultades, nuevos cuidados que debían tener, etc. Lo que arrojó como resultado que en aquella fecha no se produjera ni una sola víctima fatal. 
Recordemos siempre que el tránsito lo hacemos entre todos, por eso todos somos parte del problema y por ende también de la solución. Dejemos de echarle la culpa siempre al otro y comencemos a cambiar de a poco nuestras conductas equivocadas, tratemos al otro como quisiéramos que nos traten a nosotros y entre todos podremos cambiar esta triste realidad que se lleva más de 20 vidas a diario en todo el país. 
Feliz día para todos aquello que trabajan incansablemente y de corazón en pos de un poco más de Seguridad y educación vial, a nuestro criterio una herramienta fundamental para torcer el rumbo. 
                                              

martes, 5 de junio de 2012

Infracciones graves


  1. Se consideran infracciones graves las siguientes:
    • El abandono, vertido o eliminación incontrolada de cualquier tipo de residuo urbano cuando por su escasa cuantía o cantidad no merezca la calificación de muy grave.
    • La negativa por parte de los productores o poseedores de residuos urbanos de poner los mismos a disposición de LIPASAM cuando sea obligatorio.
    • La entrega de residuos urbanos por parte de los productores o poseedores a gestores no autorizados.
    • Depositar residuos orgánicos a granel en los contenedores o buzones de recogida neumática.
    • No depositar en los contenedores o buzones de recogida neumática residuos urbanos en la forma establecida en esta Ordenanza para su recogida selectiva.
    • Las infracciones leves que por su trascendencia cuantitativa y relevancia merezcan la consideración de graves.
    • La reincidencia en infracciones leves.

Artículo 105 Infracciones leves

  1. Tendrán la consideración de infracciones leves todas aquellas que no estén tipificadas en la presente Ordenanza como muy graves o graves.

    A título meramente enunciativo, se califican como infracciones leves las siguientes:
    • Tirar en la vía pública toda clase de productos, tanto en estado sólido como líquido o gaseoso, incluidos los residuos procedentes de la limpieza de la vía pública por los particulares.
    • No depositar en las papeleras previstas al respecto los residuos sólidos de tamaño pequeño como papel, envoltorios y similares, cuando no se depositen junto con la basura diaria.
    • Escupir o satisfacer las necesidades fisiológicas en la vía pública.
    • Sacudir ropas y alfombras, desde balcones, sobre la vía pública.
    • Arrojar desde balcones restos del arreglo de macetas.
    • El riego de plantas, si con ello se producen derramamientos o goteos sobre la vía pública.
    • Vaciar agua sucia sobre la vía pública o zonas ajardinadas.
    • El vertido, sobre la vía pública, de desagües de aparatos de refrigeración.
    • No proceder a la limpieza o a la adopción de las medidas pertinentes de los titulares de aquellas actividades que puedan ocasionar suciedad de la vía pública, o que la ocupen para su desarrollo.
    • No prevenir o evitar el ensuciamiento de la vía pública por las personas que realicen en ella o en sus alrededores algún tipo de obra.
    • No disponer los materiales de suministro o residuales en el interior de la obra o dentro de la zona acotada de vía pública autorizada.
    • Efectuar en la vía pública las operaciones propias de las obras.
    • No proceder de forma inmediata al cubrimiento o reposición del pavimento una vez efectuado el relleno de las calicatas.
    • No proceder, por parte del contratista, constructor principal o promotor o el transportista, a la limpieza diaria y sistemática, de la vía pública que resulte afectada por la construcción de edificios, realización de obras, labores de carga y descarga de materiales destinados a éstas.
    • No cubrir en los vehículos de transporte la carga con lonas, toldos, redes o similares, tendentes a evitar el derrame o dispersión de materiales o restos de obra.
    • Usar elementos no homologados de suplementos adicionales para aumentar la capacidad de carga de los vehículos o colmar los contenedores o cubas.
    • El uso de cubas que no estén autorizadas por los Servicios Municipales, o sin los datos de identificación que se establezcan al respecto.
    • Lavar vehículos y maquinaria en la vía pública, o cambiarles aceites y otros líquidos, así como repararlos, salvo actuaciones puntuales de emergencia.
    • La limpieza de escaparates y elementos exteriores de establecimientos comerciales y edificios, fuera de las horas marcadas al respecto por esta Ordenanza.
    • No constituir las fianzas u otro tipo de garantías encaminadas a garantizar las responsabilidades derivadas del ensuciamiento de su actividad para aquel tipo de actividad que el Ayuntamiento determine su necesidad.
    • La colocación de carteles y adhesivos en los lugares no autorizados expresamente para ello.
    • Desgarrar anuncios y pancartas.
    • Esparcir y tirar toda clase de octavillas y materiales similares y colocación de publicidad en los vehículos.
    • Las pintadas en la vía pública sobre elementos estructurales, calzadas, aceras, mobiliario urbano, muros y paredes que no permita expresamente este Ordenanza.
    • No vallar los solares que linden con la vía pública con los cerramientos previstos, ni mantenerlos en condiciones de higiene.
    • No mantener limpios, los titulares de comercios y establecimientos, las fachadas de los mismos.
    • Mantener a la vista en ventanas, balcones y terrazas, ropa tendida o cualquier otra clase de objetos que sean contrarios al decoro de la vía pública.
    • No proceder el propietario de animal doméstico, o subsidiariamente la persona que lo lleve, a la limpieza de la zona de la vía pública que ensucie.
    • La limpieza o lavado de animales domésticos en la vía pública.
    • La producción de vertidos como consecuencia de una deficiente presentación de las basuras.
    • El depósito de basuras conteniendo residuos líquidos o susceptibles de licuarse.
    • Depositar las bolsas de basuras fuera de los contenedores o buzones de recogida neumática.
    • La manipulación de basuras en la vía pública.
    • Modificar la ubicación de los contenedores sin autorización municipal.
    • Depositar residuos en recipientes o contenedores homologados exclusivamente para el interior de los inmuebles y locales de negocio o sacarlos fuera de los horarios establecidos al respecto o no disponerlo en los lugares establecidos al respecto.
    • Mantener en la vía pública los recipientes o contenedores homologados previstos para el interior de los inmuebles y locales de negocio fuera del horario establecido para su recogida.
    • Obstaculizar con cualquier tipo de medios los vados o reservas de espacios establecidos para la colocación de los contenedores.
    • No eliminar los propietarios y responsables de áreas ajardinadas los restos de poda de jardinería.
    • No disponer los restos de poda y jardinería conforme especifica la presente Ordenanza.
    • La permanencia de residuos industriales o de los contenedores de recogida destinados al respecto, en la vía pública, por un tiempo superior a las dos horas.
    • Abandonar vehículos fuera de uso en la vía pública.
    • Abandonar muebles y enseres en la vía pública.
    • No poner a disposición del servicio de recogida de basuras los restos de animales muertos conforme a las especificaciones de esta Ordenanza.
    • No retirar los restos de escombros, por parte de los responsables de obras en la vía pública, en los plazos especificados en este Ordenanza.
    • El uso sin autorización administrativa de los contenedores de obras.
    • No disponer los contenedores de obra de las características técnicas definidas en esta Ordenanza, así como ubicarlos en zonas de dominio público sin la autorización preceptiva.
    • No proceder al cierre o retirada de los contenedores en las circunstancias que marquen esta Ordenanza.
    • No adoptar las medidas oportunas para evitar que el contenido de los contenedores de obras se derrame o esparza como consecuencia de la acción del viento.
    • Colmar la carga de materiales el nivel del límite superior de los contenedores.
    • Colocar los contenedores de obra fuera de las zonas habilitadas por esta Ordenanza al respecto ni con las especificaciones para ello previstas.
    • La recogida de los objetos y residuos depositados en contenedores de recogida selectiva de residuos sin autorización municipal.
    • Evacuar en los registros públicos de la red de alcantarillado residuos no permitidos.
    • La instalación de trituradores domésticos que evacuen los productos a la red de saneamiento.
    • Incumplir la obligación establecida en el artículo 14.2 relativa a la identificación de los promotores o titulares de las obras.
    • Incumplimiento de la normativa que con respecto al reparto publicitario se incluye en los artículos 21 y 22.

jueves, 24 de mayo de 2012

Reducir los accidentes viales. Fuente: La Nacion Argentina


Los accidentes viales en nuestro país ocasionan miles de muertes por año, como también heridos de distinta gravedad, incluso personas mutiladas e incapacitadas de por vida. La ONG Luchemos por la Vida, que cumple con una loable función en la materia, computó la muerte de 7659 personas sólo en 2010 por accidentes de tránsito. Esa cifra es una de las tasas más altas del mundo, considerando la relación entre cantidad de muertes y cantidad de vehículos.
Nos urge como sociedad luchar contra este flagelo para reducir los índices altamente preocupantes de muertes y lesiones. Se requiere para ello un accionar conjunto y coordinado para abordar la problemática, simultáneamente desde distintas aristas.
En primer lugar, es fundamental educar en la responsabilidad. La educación en el conocimiento y en el respeto de las reglas de conducción en el tránsito debe ser una materia obligatoria en la educación secundaria. La seguridad mejoraría sensiblemente, si además se impusiera la cultura de cumplir con esas normas básicas conocidas por todos, pero con un alto porcentaje de incumplimiento, como utilizar el cinturón de seguridad, no superar las velocidades máximas permitidas y no excederse en los límites de alcoholemia.
Las sanciones a esas infracciones deben ser ejemplares para crear inmediata conciencia ciudadana sobre su cumplimiento. Las multas pecuniarias son, por sí solas, insuficientes y muchas veces sólo persiguen fines recaudatorios. La retención del registro de conducir, temporariamente y en caso de reincidencias graves en forma definitiva, ha demostrado en otros países ser una herramienta valiosa para compeler el cumplimiento de las normas de tránsito. La introducción del sistema de puntos punitorios acumulables aplicado ahora en la ciudad de Buenos Aires y otras jurisdicciones, constituye un paso positivo. La unificación nacional del registro de contravenciones es el paso subsecuente y necesario.
Es imprescindible, también, trabajar en la infraestructura vial, que en estos últimos años ha sufrido las consecuencias de un retroceso en la atención de su mejoramiento a través de un mal manejo oficial de las concesiones por peaje. Hoy no sólo se observa un deterioro del estado de la red, sino también reiteradas deficiencias en la señalización y el diseño vial. La política del Gobierno de congelar tarifas y, en contrapartida, absorber funciones de mantenimiento y reconstrucción que antes realizaban los concesionarios de corredores viales ha llevado a un mal estado a la gran mayoría de las rutas argentinas. Esa política de retrasar tasas de peaje también afectó el desarrollo de las autopistas de acceso a la Región Metropolitana y otras grandes ciudades. Mientras tanto, el parque automotor ha crecido sostenidamente. El aumento de la siniestralidad es una consecuencia inevitable.
Los choques frontales son la causa del 66 por ciento de las muertes en las rutas del país. La separación de las calzadas con defensas adecuadas permite solucionar muchísimas de estas tragedias, que se repiten con dolorosa frecuencia.
El desarrollo de la red de autovías con su gradual evolución hacia autopistas con control total de accesos y cruces, según las necesidades del tráfico, es una necesidad imperiosa. En este sentido, hay dos propuestas alternativas. Una de ellas postula el uso gratuito de las autopistas y su financiación sobre la base de un impuesto adicional a los combustibles. Es el llamado Proyecto Promitt, que promueven distintas entidades. Otra alternativa es la del uso del peaje como instrumento de financiación y de traslado a los usuarios específicamente beneficiados, del costo de construirlas y mantenerlas.
El Instituto del Transporte, de la Academia Nacional de Ingeniería, ha elaborado una propuesta enviada a legisladores y medios especializados, en la que se propone la construcción de 7040 kilómetros de autovías y autopistas en un programa de nueve años, con un esquema de financiamiento por peaje sólo subsidiariamente suplementado por fondos públicos en algunas de las concesiones, que en ese caso serían adjudicadas por el menor subsidio requerido cuando fuere necesario.
A pesar de que el Estado es el que tiene la responsabilidad principal de ordenar el desarrollo de la infraestructura vial, el sector privado también puede y debe colaborar, no sólo asumiendo inversiones de riesgo en concesiones camineras, sino también en otras actividades referidas a la seguridad en el tránsito.
En ese sentido, es destacable la labor del Instituto para el Desarrollo Empresarial de la Argentina (IDEA), creador del Grupo de Seguridad Social, que reúne a distintas organizaciones preocupadas desde hace tiempo por los accidentes de tránsito. En línea con su intención de generar responsabilidad empresaria, se lanzó una convocatoria amplia para adherir a la Carta Argentina de la Seguridad Vial, que generó el apoyo inmediato adhesión de más de 100 compañías y el de la Agencia Nacional de Seguridad Vial. En dicha carta, cada firmante se compromete a realizar distintas acciones sencillas, pero de mucha utilidad para alcanzar progresos.
Iniciativas como las descriptas contribuyen a luchar contra el flagelo de los accidentes de tránsito y por eso merecen ser apoyadas por toda la comunidad.

Se redujo la cantidad de accidentes viales


En el comienzo de la temporada de verano Vialidad Nacional informó que se registró un 32% menos de accidentes respecto a 2009.
Autovía

















Con más congestionamiento en el tránsito, pero con menos accidentes viales comenzó la temporada de verano. Según informó hoy Vialidad Nacional, se registraron mayores demoras en el tránsito de las rutas a los principales destinos turísticos del país, aunque la cantidad de accidentes de tránsito disminuyó un 32 por ciento respecto al año anterior.

En el recambio turístico y regreso de la costa atlántica hacia Capital y el Gran Buenos Aires, a las 17 había demoras de 20 minutos en el ingreso a Capital por la Autopista Buenos Aires-La Plata como consecuencia de los 1916 vehículos que transitaban por hora en ese sentido. A la misma hora por la Autovía 2 circulaba unos 1816 vehículos, con su consecuente retraso.

El tránsito en la Ruta 11, vía de acceso al Partido de la Costa, Pinamar y Villa Gesell, se encontraba también cargado, con 916 vehículos por hora y demoras de 20 minutos.

En la Autopista Panamericana, de Zárate a Capital, el tránsito era intenso con demoras de 10 minutos en la llegada a la avenida General Paz, y en las Autopista del Oeste, desde Luján a la Perito Moreno, en Capital, el tránsito era intenso con demoras de 15 minutos.

Por la ruta 9, desde Rosario y Córdoba, pasaban más de 1.616 autos por hora hacia el área metropolitana y en el puente General San Martín, de Entre Ríos -paso fronterizo entre Gualeguaychú y Uruguay- se registraban demoras de 30 minutos ya que el grueso del tránsito circuló por la mañana, según indicaron desde Vialidad.

Durante el fin de semana largo por las fiestas de Fin de Año se retiraron 42 licencias de conducir en distintas rutas por irregularidades, en especial por no tener la documentación al día, no poseer la Verificación Técnica Vehicular y superar la velocidad máxima de cada lugar en un 30 por ciento.

“Gracias al accionar preventivo realizado en conjunto entre la Agencia Nacional de Seguridad Vial (ANSV), VN y Gendarmería, en relación a la misma fecha de años anteriores los accidentes se redujeron un 32%, como consecuencia del incremento de controles y de los radares”, señaló Ernesto Arriaga, vocero de Vialidad Nacional.

Para evitar inconvenientes, VN recomendó a los automovilistas no ingerir alcohol, circular a no más de 100 kilómetros por hora y a los ómnibus no superar los 90, mantener las luces bajas encendidas y que todos los pasajeros usen el cinturón de seguridad.

Para facilitar el desplazamiento y evitar accidentes, la ANSV, la Subsecretaría del Transporte Automotor y VN dispusieron a partir de las 18 y hasta la medianoche la restricción al tránsito de camiones de más de 3500 kilos en todas las rutas nacionales del país y en los accesos a la ciudad de Buenos Aires.

Quedan exceptuados de la medida el transporte de leche cruda, de animales vivos, productos frutihortícolas, móviles de medios de comunicación, atención de emergencias, asistencia vehicular, traslado de combustibles, de gases para el funcionamiento de centros sanitarios, de medicinas y de residuos sólidos urbanos.

Fuente: InfoRegión.

En Argentina hay 20 muertos diarios en accidentes viales

La Argentina tiene uno de los índices más altos de mortalidad en accidentes de tránsito: 20 personas mueren por día en las calles y rutas de todo el país. La cifra es alarmante. Si se tiene en cuenta que durante 2005, en Capital Federal, hubo 129 asesinatos se comprende la gravedad del fenómeno: sobre el asfalto a esa cifra de muertos se la supera en siete días.

En este contexto, tres provincias, Buenos Aires, Córdoba y Santa Fe —donde el domingo pasado murieron nueve estudiantes, una profesora y el chofer del camión y su acompañante—, tienen el trágico privilegio de concentrar más de la mitad de las muertes en los accidentes que ocurrieron en el país en los primeros 8 meses de este año: 2.702 de un total de 4.782, según datos de la Asociación Civil Luchemos por la Vida.

Los choferes profesionales de camiones tienen una importante participación en estos hechos. De acuerdo con un seguimiento realizado por Luchemos por la Vida sobre la cantidad de muertes en los 334 accidentes de tránsito publicados en los diarios durante junio, julio y agosto, están involucrados en el 24% de las muertes producidas. Y en el 21% los choferes profesionales del transporte público de pasajeros (micros y colectivos).

En el Instituto de Seguridad Vial (ISEV) coinciden en la incidencia de los choferes de camiones en los accidentes de tránsito graves. Allí señalan que desde el año 1993 el promedio de la participación de los camiones en la siniestralidad vial grave —las que tienen como mínimo un lesionado grado 3, es decir, con fracturas— representa el 15% del total.

El último informe anual de Luchemos por la Vida corresponde a 2005 y cerró con 7.138 víctimas fatales, más de 120 mil heridos de distinto grado y miles de discapacitados. En tanto, las pérdidas económicas del tránsito caótico superan los 10.000 millones de dólares por año.